En medio del parque natural de las Montañas Wicklow y del condado del mismo nombre se encuentra un valle con dos lagos que literalmente significa Glendalough. En tiempos medievales tempranos fue el hábitat en el que vivió San Kevin, uno de los santos nacionales de Irlanda. Posteriormente se fundaron iglesias y monasterios con sus respectivos cementerios. Lo que hoy se conserva son las ruinas de aquel antiguo esplendor.